Hoy en día las exigencias del mercado han llevado a las empresas a largos procesos de reestructuración, donde el principal afectado es el capital humano. Estas medidas han generado consecuencias negativas en los resultados de las empresas, lesionando de esta forma la calidad de las relaciones laborales.
Los altos estándares de competitividad han generado la necesidad de establecer y crear
condiciones de trabajo positivas, en donde lo central es reforzar el trabajo en equipo.
En este escenario, las empresas se ven en la necesidad de buscar y desarrollar instancias para generar conductas grupales, cuyo único objetivo es la motivación, creatividad, revalorización e integración de los distintos equipos de trabajo. |